La anécdota se atribuye al torero Juan Belmonte y al literato Ramón del Valle-Inclán.
El diestro le brindó una faena al escritor. Éste le dijo:
-Juanillo: lo único que te falta para ser inmortal es que te mate un toro.
Belmonte respondió:
-Maestro: se hará lo que se pueda.

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