La sala de espera estaba casi vacía.
El cartel anunciaba el objetivo:
“Tomografía Axial Computada”.
De repente sale la asistente al pasillo y llama por el apellido…
Flores, Facundo.
Mamá dice: ¡Vamos! ¡Ya te llaman para la nave espacial!
El nene repite: ¡Para la nave espacial!
Y su pequeña estatura de tres años entra al lugar dando saltitos de alegría.

Varios minutos más tarde
mamá y nene salen del consultorio.
El chiquito se dirige hacia la salida
cuando la mamá vuelve a llamarlo:
¡Esperá… que nos tienen que dar las fotos del viaje!
Admiré a esa mamá.
Y tomé nota.

Anuncios