Para mi amiga, Viki Chandomi. Por la magia que guarda en su sonrisa a pesar de todo!

90-60-90

Eso es lo que ellos exigen… piernas bien tonificadas, cinturas angostitas, tetas perfectas y espalda ancha. Poco importa que la mujer que eligieron para toda la vida no reúna estos requisitos, ni se aproxime a estas medidas ni que, si tiene desarrollados los músculos de los brazos, sea por llevar de un lado a otro a los chicos, que todavía no caminan solos.

90-60-90

Eso es lo que exigen a “la otra” Y el desabastecimiento de hombres libres, crea como si se tratara de leyes físicas una proliferación de “otras” que hacen cola para saber cuál de ellas logrará que él abandone a la gordita, con la que se casó hace diez años, cuando todavía no se hacía un culto o una adoración a la belleza porque sí.

90-60-90

Las que se visten para él, se peinan para él, se ponen divinas para él. Como si fueran el pato de la boda. Con papas y todo. Las que no saben o no quieren saber que ese hombre jamás abandonará a la gordita que tiene en casa. O a la no tan perfecta mujer con la que formó esa familia. Porque, sin ellas, “la otra” pierde la magia, pierde el sentido, pierde la tonicidad en los músculos y las tetas perfectas, porque ya no tiene un contexto. Ya no es una piedra preciosa para exhibir ante los demás.

90-60-90

No está mal ser bella, lo malo, quizás, es usarlo compulsivamente para lograr afecto… El amor.

 

Mi abuela era gorda y mi abuelo la adoraba. Él le midió un día la cabeza. Y descubrió que medía exactamente, 90-60-90.

Anuncios