Archive for noviembre, 2010


Miguel Angel

Miguel Ángel halló inspiración en burdeles, y en otros sitios donde se ejercía la prostitución, para pintar sus frescos en la Capilla Sixtina.Al menos eso dice la historiadora Elena Lazzarini, experta en arte renacentista, en un artículo publicado antier por el periódico italiano “Corriere de la Sera”.
Según esta señora, Miguel Ángel acudía frecuentemente a las “stufa”, baños públicos en los cuales se practicaba un activo comercio sexual. Ahí encontraba mujeres y hombres cuyos rostros y cuerpos dibujaba, y usaba luego en su pintura.El mundo, ese mundo tan despreciado por algunos credos, irrumpe siempre en el ámbito de lo religioso. Inseparables son la materia y el espíritu. No se puede desdeñar a aquélla sin lastimar a éste. En lo material hay tanta santidad como en lo espiritual. De ambos elementos está hecha la vida; no sólo la del hombre, sino también la de los animales y las plantas, y aun la de los minerales, pues también en la piedra, aparentemente inanimada, late el espíritu creador.
Amo más los frescos de Miguel Ángel ahora que sé que todo el mundo y toda la vida están en ellos. (AFA)

 

 

Este hombre ha escuchado una copla popular. Dice la copla:
Quien no sabe de penas
en este triste valle de dolores
no sabe cosas buenas
ni ha gustado de amores,
pues penas es el traje de amadores.
“Penas es el traje de amadores”… El hombre medita esas palabras, y las guarda. Ha entendido que quien ama debe estar dispuesto a sufrir por causa del amor.
Este hombre es poeta. Es santo también. Confía en Dios. “La confianza en el Padre es la mejor alforja”, dice. Pero valora igualmente lo humano. Dice: “El pensamiento del hombre es la maravilla mayor del mundo entero”.
Este hombre se llama san Juan de la Cruz. (AFA)

 

Te pasa también?

 

La vida se toma un tiempo, para revisar nuestras acciones… Como cuando llueve, tras una ventana miramos caer las gotas y nos mojamos de melancolía.


El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.

Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene. Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.

Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:

1. Hábitat: La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las ate y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.

2. Alimentación correcta: Nadie vive de la brisa. La Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombres, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.

3. Flores:También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.

4. Respete la naturaleza: ¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual) ? Case-se con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.

5. No restrinja su vanidad: Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.

6. El cerebro femenino no es un mito: Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.

Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.

7. No haga sombra sobre ella… Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.

8. Acepte: Las Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando a la mujer, él estará salvándose a sí mismo.

Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.

¡Sólo tenemos mujer quienes podemos!

 

Luis Fernando Veríssimo


La felicidad.

Ayer la felicidad me dio un abrazo. Sentí su corazón cerca del mío, y le abrí todas las puertas de mi casa. Ella entró y puso su bandera en la ventana para que la mirara el viento.
Yo no merezco la felicidad. ¿Habrá quien la merezca? Pero los dones que no son merecidos se agradecen más. Tomo esta felicidad y la acaricio, y la guardo dentro de mí igual que un ave estremecida.
Miren la multitud de tanta gente. Perdido entre la muchedumbre va un hombre con un letrero en alto. Ese letrero dice: “Soy feliz”. Si se fijan bien verán que el hombre del letrero soy yo.
Ahora abro los brazos y abro el pecho. Quisiera que esa felicidad que llevo saliera como un pequeño sol y diera a todos su calor y su luz. Soy egoísta: quiero que mi felicidad sea completa, y para que la felicidad sea completa se debe compartir con los demás. (AFA)

El viajero fue a pescar.

El viajero fue a pescar. Se levantó en la madrugada y vio cómo las estrellas se iban apagando al tiempo que se encendía el sol. Con igual mansedumbre debemos apagarnos los humanos, pensó el viajero mientras disponía su sedal y su anzuelo.
Cuando el viajero llega al pequeño lago lo encuentra aún dormido. En sus orillas se refleja apenas un leve amanecer. Tira su línea el pescador y un pájaro vuela en sobresalto, quiebra la noche con sus alas y hace que el día se asome a ver qué pasa. Se vuelve azul el agua, y verde y amarilla; se escuchan silbos de aire; rezumban los insectos. Salta de pronto un pez de jade y pone en el lago círculos concéntricos. El último llega a la orilla y mueve una pequeña hoja de hierba.
El pescador tiene ahora al mundo prendido de su anzuelo. Ha pescado la luz del día, el sol, el aire de la mañana clara, el vuelo del pájaro, los ruidos de la vida y la memoria de las estrellas nocturnas que brillarán otra vez. Ningún pez ha pescado, se exceptúa la imagen de aquél hecho de jade, tan instantáneo y súbito como un hai-kai. Pero el viajero es pescador y sabe que pescar es lo que importa menos cuando se va a pescar. (AFA)

 

 

Diagnostico.

 

A ella le diagnosticaron mirada felina al poco de nacer. Sin embargo, sus padres no le dieron mayor importancia, hasta que empezó a emitir aquellos extraños maullidos el día que le mostraron a su hermano recién nacido;

…tan pequeño e indefenso como un gorrión.

 

 

 

Si algo se aprende de la experiencia es el sentido de no malinterpretar.

Se vive mucho mejor.

Así que lo mejor ante la duda es, escribir las palabras en una hoja,

ponerse frente al espejo y comprobar que solo pone lo que hay escrito

… y que no hay nada entrelineas.

Hoy no esta…

 

“Aún no has hecho la cama”… le observaron tras la puerta.

“¿Para qué?”, repuso el…

“Hoy no esta la que me ayudaba a deshacerla”.

 



 

No siempre hablamos como amantes junto al mar.A veces elogio tu vestido y vos mi abrigo (especialmente si sentimos que dejamos de vernos por un tiempo) O te noto más delgada. O no has cambiado nada. O ayer no encontraba las llaves de la casa. O recobré el reloj que daba por perdido.
Entonces te pido que me cuentes tu primer beso adolescente mientras muerdo tus labios suavemente y deslizo mi mano por tu escote.
Y te agitas mientras cuentas. Y mi boca se detiene en la esquina de tu cuello con tu hombro. Y sigo por tus partes más blancas y más tibias.
Y no te calles te pido, continúa (la voz nos sale temblorosa) Y abro las telas que te cubren y recorro tu piel, tus lunares y tus ríos. Y te bebo. Te consumo. Te derramo. Y es perverso hacerte hablar de ese ingenuo primer beso. Y me excita que pienses que es perverso
Y te pido que abundes en detalles.
Y sigue un relato delirante con jadeos. Y gritos apagados. Y gruñidos. Y suspiros.
Y nos saciamos como dos perros hambrientos. Montaraces. Embusteros. Callejeros.
Y volvemos a vestirnos, nos peinamos. Enciendo un cigarrillo. Te delineas los ojos y los labios. Alisas tu vestido. Me preguntas si no hace mal que esté fumando tanto.
Y yo respondo que decidí dejar el cigarrillo.
Y en silencio nos tomamos de la mano.
Esta nublado.
Parece que se viene una tormenta.
Y no cerraste la ventana de tu pieza.
Caminamos por la playa conversando amablemente.
Y entramos a la casa como amigos.

Nos estaban esperando.