Todavía recuerdo al buen Luís. Era listo como pocos aquí y tenia suerte con las chicas, tenia 27 años cuando eso pasó, creo que fue cuando salió campeón el Morelia, lo recuerdo porque era aficionado al fútbol y aun cuando que no le simpatizaba ese equipo igual lo festejó.

Estábamos sentados en las tribunas bebiendo cerveza cuando se lo dije. Así como si fuera cualquier cosa, así como comentábamos las estadísticas del equipo de torreón, así como cuando platicábamos de las putas y de las demás pendejadas perdidos en polvo y alcohol.

– No me gusta comer otra cosa que no sea sangre, no me llamo José Juan soy Kizin y soy un dios, de la muerte. Soy el apestado, rey de Xibalbá

– Jajajajaja pinche Juan no mames, mira ¡Ahí va el gol! ¡Ahí va el gol!

¡Gooooooooool!

Y fue todo. Ese día golearon a las chivas y el buen Luís se la pasó toda la semana platicando de los goles del Jared, de las jugadas del Pony y demás pendejadas del fut. Pensé que había escuchado mal o que simplemente como lo hacia cuando jugábamos carreritas en los transportes en los que trabajábamos, lo había olvidado, como olvidaba todo lo que yo le decía. Pero un día, algunas semanas después me preguntó.

-He wey la vez que fuimos al fut, dijiste una pendejada, algo de que eras un dios o algo así, pinche mamón y luego dices que el chemo soy yo-.

-Naaaa pinche puto si luego como siempre que te digo algo te haces wey y me das el avión, por eso nunca te cuento nada.- le conteste.

-A ver haz algo que nadie más pueda hacer- me dijo como retándome con los ojos rojos por el alcohol y lo demás.

Y si. Me vi muy hojaldra con el buen Luís, y a pesar de que podía matarlo con solo pensarlo, a punta de chingadazos lo maté.

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