-¡¡¡ Puta !!!  ¡¡¡ Puta de mierda !!! – A los gritos Pablo la iba arrinconando en la pequeña habitación. Tenía la cara desencajada de furia, ella temblaba de miedo e intentó escaparse de la segura agresión. -¡¡¡ Sos una hija de puta, con todo lo que hice por vos, con lo bien que te trato!!!, ¿Cómo pudiste hacerme esto?- La alcanzó arrojándose sobre ella y con una rodilla le inmovilizó el cuerpo mientras que sus manos le empezaron a rodear el cuello. -¡¡¡Putaaaaaaaaaaaaa!!!!  ¡¡¡Encima cogiste con ese negro sucio de mierda, no pudiste contenerte y lo calentaste hasta que te cogió!!! – Ella comenzó a sentir la presión y solo gemía asustada mientras él le aplastaba el cuerpo y la ahorcaba.- ¡¡¡Y encima embarazada!!! ¡¡¡No te lo voy a perdonar nunca!!! ¡¡¡De ese negrooooo!!!!- La presión fue total y la asfixió con tal locura que aún después de muerta seguía presionando mientras no paraba de gritar. Con semejante ruido, Jaime, su vecino entró en la habitación y se encontró con la escena- ¿¿Pero qué carajo hiciste?? ¡¡La mataste, animal!!.- Pablo se incorporó lloriqueando -¿Y que querés?, estaba embarazada del negro. -¿ De qué negro hablás? – le preguntó Jaime mientras lo zamarreaba una y otra vez.- El negrito, el perro del ferretero de la esquina- contestó Pablo. -Me gasté una fortuna para prepararla para la exposición. No hay caso, mucho pedigreé en los papeles  pero era una puta.

Final para personas sensibles:

La presión fue total y la asfixió con  locura  mientras no paraba de gritar. Con semejante ruido, Jaime, su vecino entró en la habitación y se encontró con la escena- ¿¿Pero qué carajo hiciste?? ¡¡La estás matando, animal!!.- Pablo se incorporó lloriqueando -¿Y que querés?, estaba embarazada del negro. -¿ De qué negro hablás? – le preguntó Jaime mientras lo zamarreaba una y otra vez.- El negrito, el perro del ferretero de la esquina- contestó Pablo. -Me gasté una fortuna para prepararla para la exposición. No hay caso, mucho pedigreé en los papeles  pero es una puta. Jaime no lo pensó más. Alzó a la perra y se la llevó a su casa. Unos meses  después sus hijos jugaban con unos graciosos cachorros de raza indefinida en el amplio jardín.